24 de septiembre de 2014

| DISEÑO | Pamela

Mi enamorada quería que le arregle una foto. Realmente no había mucho que arreglar pues la foto estaba bien realizada, así que imaginé un poco y terminé haciendo algo que no estoy muy seguro si es lo que ella esperaba... aunque irónicamente terminó encantándole.

La historia va más o menos así:
— Amor, ¿crees que me puedas editar una foto?
— ¡Pero por supuesto!
...y es por ello que no es buena idea pedir favores a diseñadores cuando están aburridos.